El problema es la falta de acceso continuo a terapias acuáticas especializadas para niños y jóvenes con desafíos en el neurodesarrollo, especialmente autismo, en Sonora. Aunque ya existe un espacio acuático, actualmente no puede utilizarse durante todo el año por limitaciones en infraestructura que impiden mantener condiciones adecuadas de temperatura y uso.
Nuestra solución consiste en complementar este espacio con un sistema integral que incluya calentamiento de agua (como caldera), apoyo con paneles solares para hacerlo sostenible, y adecuaciones físicas como techumbre o tejabán que protejan del clima. Esto permitirá operar de forma continua, segura y eficiente los 12 meses del año.
El impacto será significativo: se garantizará la continuidad de terapias, mejorando el desarrollo físico, sensorial y emocional de los usuarios, reduciendo traslados y costos para las familias, y fortaleciendo en Sonora una oferta inclusiva, innovadora y sostenible en atención al neurodesarrollo.


